Fundada en 1864 por Eloy Lecanda y hoy dirigida por la familia Álvarez, Vega Sicilia es la bodega más emblemática de España, una de las más antiguas del país y, sin duda, una de las mejores del mundo.
Ubicada en Valbuena de Duero, su nombre proviene de la vega (terreno bajo, llano y fértil) del río Duero y de una deformación de la palabra Cecilia. La finca que actualmente ocupa el viñedo se conocía antiguamente como Coto de Santa Cecilia, pero su nombre sufrió una adaptación fonética y se convirtió en Sicilia.
Desde 1915, cuando nacieron sus dos primeros grandes vinos, Único y Valbuena, Vega Sicilia ha ofrecido a sus clientes exclusivos, una lista a la que no se puede acceder fácilmente, la oportunidad de probar vinos brillantes, elegantes y con una personalidad única. Los vinos han sido diseñados al estilo de los grandes, envejecidos durante largo tiempo y, pese a que con el paso de los años se han modernizado, no han perdido un ápice de su excelencia y su enorme capacidad de guarda. El vino Vega Sicilia tiene el carácter inconfundible de la Denominación de Origen Ribera del Duero, una estructura que no tiene nada que envidiar a los grandes vinos de Burdeos y una riqueza aromática comparable a la poesía de los vinos más exquisitos de Borgoña.
La filosofía de trabajo de la bodega Vega Sicilia responde a la convicción de que el mejor vino siempre es el que queda por hacer. Además, cosecha tras cosecha, buscan obtener lo mejor del suelo y de las uvas, para desarrollar un vino siempre excelente que no llegará al mercado hasta que haya alcanzado la madurez suficiente para ser bebido. El valor del tiempo es el que marca la diferencia y el vino el que decide el momento de su presentación en sociedad y no la cronología de las añadas. La autoexigencia es tal, que si una cosecha no cumple con sus rigurosos estándares de calidad, no se elabora.
Desde 1982, la bodega Vega Sicilia ha pertenecido a la familia Álvarez, a quien debemos la modernización de la bodega y el aumento de estos niveles de exigencia. Don Pablo Álvarez, consejero delegado de la bodega, tenía 28 años cuando su padre David la compró allá por 1982. Curiosamente, don David no pretendía hacerse con ella, sino que estaba haciendo de intermediario en la operación de compra para la familia Neumann, propietaria de Vega Sicilia por aquel entonces; no obstante, acabó adquiriendo los viñedos y la bodega. Tres años después de la adquisición, don David designó a don Pablo, alguien que por aquel entonces no tenía experiencia alguna en el mundo del vino, para dirigir la nava en una operación que, pese a su riesgo aparente, ha demostrado haber sido un gran acierto. Hoy varias décadas después, Vega Sicilia no únicamente ha conservado su prestigio, sino que lo ha multiplicado hasta límites absolutamente insospechados hace apenas unos años.
En la actualidad, Tempos Vega Sicilia, nombre oficial de la empresa matriz, gestiona 4 bodegas además de la original: Alión, en la misma Ribera del Duero; Pintia, en la cercana DO Toro; Macán en la DOC Rioja y Tokaj-Oremus en Hungría, bodega en la que se elaboran algunos de los mejores vinos dulces del mundo. Entre 1985 y 1998, el enólogo responsable del proyecto fue Mariano García, quien cedió el testigo a Xavier Ausàs, responsable hasta 2015. Desde entonces y hasta día de hoy, el director técnico es Gonzalo Iturriaga de Juan.